se abren nuevamente los portales
se desfiguran los rostros
los nombres y las huellas de quienes me rodean
entran las siluetas, las sombras
los entes del espejo
los inconfortables cautivos del manantial
los espantos...
Esperando el amanecer
en el paraíso de tu boca
lucifer está danzando en mi alma
me está enseñando tus perfectas formas
Me susurra los finales
acechando en cada mínima sombra
ofrece el vino sagrado y los manjares
y dormir lejos de las llamas de penumbra
Promete el olvido de las aflicciones
de laberintos paridos por locuras
me enloquece con obscenos rituales
como si fueran sensuales torturas

…Y regresé a aquel refugio...aun cuando peregrinaron miles de soles inertes por su letárgico techo, regresé a pesar de mis sucios y sutiles juramentos… Como un demente transité por las calles de la amputación onírica, mientras cada fragmento de la ruta erosionaba todo vestigio de dios… Qué tipo de condiciones cósmicas o divinas son las que me arrastran al sosiego ataráxico…Qué tipo de acordes atascados en el silencio no permiten dibujar un espíritu liberto…Y allí estuve frente al fuego miles de años consumido...y peregrinaron miles de lunas acariciadas por la ira de crueles deidades…Sentado frente a un fuego frío y quieto como témpano desamparado y maldije a quienes te crearon... soberbia Hija de Volupia...
The Wizard.-

