
…Entre suaves sábanas de arena,
muy lejos de las faldas de ambos ríos,
ella le acarició con sus vientos, venenos y racimos...
Lentamente le tentó a beber de los frutos sagrados,
dulce le ofreció todo el calor de sus pechos prohibidos.
Lanzó sutiles susurros
al hombre que sabía todos los secretos,
ella podía transitar entre vivos y muertos,
besar a dioses y mortales, ser germen de infinitas guerras
y de los más absurdos juramentos…
Hija del aire, dueña de altas torres y sacrificios,
las más adorada por los peregrinos,
mas siempre al fin lacerada
por honrados e indignos…
Pero una sonrisa diabólica se clavó en su corazón herido
y el que sigue a las pléyades acudió a vengar el lascivo rechazo
con sus divinos cuernos taurinos…
Así, los hermanos se secaron,
marchitaron los colores de las almas solitarias
y como moscas fuimos arrojados
a una interminable era de fraticidios,
condenados sólo a soñarla
jamás tocarla... nunca besarla
…hasta que ella con sus lágrimas negras
olvide alimentar el más profundo de los abismos
pozo donde todos los humanos
fuimos maldecidos…
The Wizard.- (relato libre de una epopeya)
Painting by E. Wallcousins